Mi
hipoacusia se presentó en forma repentina, se denomina una
"Hipoacusia Súbita". Estaba trotando tranquilamente
en mi vecindario, como acostumbro a hacer casi todas las tardecitas
con mis 45 años a cuestas, cuando de repente dejo de oír
de mi oído izquierdo.
Los primeros diagnósticos recibidos fueron erróneos
y por ende los tratamientos aplicados. Mi primera intención
fue la de hacer todo lo posible para recuperar la audición
perdida y además de averiguar el motivo de la referida pérdida.
Luego de haber experimentado sin éxito los distintos tratamientos
y medicaciones, me aboqué a cuidar la capacidad auditiva
con que contaba y a aceptar mi nueva realidad de vida.
No sirve de nada llorar sobre la leche derramada, sino capitalizar
la experiencia vivida, por ende siento que acepté muy rápidamente
mi nueva condición y sin lamento o luto de por medio.
Cuidar mi disminuida capacidad auditiva y adaptarme al medio ambiente
que me rodeaba, fue todo un aprendizaje. Hoy puedo decir con total
conocimiento de causa y convicción que una de las principales
barreras a vencer para los hipoacúsicos es de carácter
psicológico, para poder avanzar, progresar y superarse en
la vida día a día!!
A raíz de todas las audiometrías que me practicaron,
detecté, que mi otro oído, el derecho y teóricamente
sano, también adolecía de cierta perdida de su capacidad
auditiva, la cual seguramente venía de muchos años
atrás, pero que yo no había percibido hasta entonces.
Así fue que a partir de mi contacto con Widex, recibí
el apropiado asesoramiento profesional y comencé no solo
a cuidar mi mejor oído, sino a llegar al máximo de
su capacidad auditiva, gracias al uso del Elan. Fue mi primera experiencia
con el uso de dispositivos de este tipo, y fue realmente satisfactoria.
Es muy fácil de llevar, su presencia casi no se siente, y
su diseño innovador, permite no generar la sensación
de oclusión que normalmente causan los audífonos convencionales.
Hay muchos hipoacúsicos que ignoran su condición de
tal o prefieren negarla o no reconocerla. Debemos hablar sin tabúes
del tema, sin reparos, pero si con seriedad y responsabilidad y
hablar del tema con naturalidad, como quien habla de su gordura
y como bajar de peso siguiendo tal o cual dieta. Debemos hablar
de nuestra hipoacusia y de los audífonos que hoy hay disponibles
en el mercado y que nos permiten mejorar nuestra calidad de vida
e integrarnos mucho mejor a nuestro entorno.
La audición, si bien es muy importante para
nuestra vida diaria, es solo una variante mas para estar comunicados.
NO es la UNICA ¡!!!!! El mundo no se acaba, no termina ni
se cierra por la falta de audición!!! Quizás sea diferente
para quienes somos hipoacúsicos, pero nada mas. Hay mucha
gente normoyente que oye, pero que NO escucha ¡!! Yo en lo
personal estoy seguro que la mayoría de los hipoacusicos
no oyen, pero si “Sienten “. Que la hipoacusia NO es
una barrera para comunicarse. No hay nada ni nadie en el mundo que
les impida llevar adelante una vida normal como cualquiera otra
persona normoyente. Sino lo hacen hasta hoy, es porque las barreras
que se lo impiden realizar están en sus propias mentes!!!
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