He
tenido una extensa carrera en la Aviación Naval Argentina
volando helicópteros y mi hipoacusia apareció como
consecuencia del trauma acústico producido por mi exposición
durante mas de veinte años a los ruidos extremadamente fuertes
producidos por las turbinas de esas máquinas. La pérdida
auditiva fue acrecentándose paulatinamente y cada año
al efectuar mis exámenes para la habilitación de vuelo,
mis estudios de oído me indicaban que había perdido
un poco mas que el año anterior. También me indicaban
que el daño era irreversible por lo que tuve que ir aceptando
mi discapacidad para escuchar cada vez menos en las frecuencias
agudas.
Al acceder al uso del Elan pude recuperar la audición
en las frecuencias en que no escuchaba bien. Al probar el Elan por
primera vez, dije: “Sin el Elan tenía la sensación
de escuchar en blanco y negro, con el Elan he vuelto a escuchar
en colores”. Mi adaptación al Elan fue inmediata, rápidamente
Widex encontró las características apropiadas para
mi oído y me resultó cómodo desde el primer
momento de uso. Prácticamente no lo siento al usarlo y de
hecho varias veces he olvidado que lo tengo puesto. Otro rasgo importante
es que al comenzar a usarlo, nadie en mi entorno de familia, amigos
y trabajo notó que tenía puesto un Elan, sólo
al yo decirles que lo llevaba y contarles mi experiencia notaron
su presencia.
Viendo hacia atrás en mi vida y conociendo
la dimensión de mi pérdida auditiva creo que debí
haber tomado mas recaudos en mi protección personal y no
desestimar tantas veces la acción dañina de los ruidos
fuertes en la audición.
Hoy me considero afortunado por haber podido acceder a la tecnología
del Elan para recuperar casi totalmente mi audición. |