Síntomas

Los niños con una discapacidad auditiva frecuentemente aprenden a compensar su falta de audición convirtiéndose en personas más sensibles a otros estímulos sensoriales como por ejemplo a los cambios de luz causados por el abrir y cerrar de una puerta, las vibraciones en el piso o los movimientos en el aire.

Los signos que demuestran una pérdida auditiva en los niños, pueden incluir:

  • El niño no se asusta con sonidos altos.
  • El niño no puede localizar la fuente de sonido (por ejemplo girando la cabeza para encontrar a la persona que esta hablando). Un niño con una audición normal, generalmente, va a tratar de localizar la fuente de sonido aproximadamente a los cinco o seis meses de edad.
  • El niño no reacciona a los sonidos de la forma esperada, por ejemplo, a los seis meses de edad debería reaccionar a su propio nombre.
  • Alrededor de los seis a ocho meses de edad , el niño deja de hacer sonidos de balbuceo, o hace sonidos de llanto muy agudos,.
  • El balbuceo del niño no se desarrolla en sonidos reconocibles del habla.
  • El niño se toca o tira de uno o ambos oídos. Esto puede ser un signo de presión o infección en los oídos.
  • El niño prefiere sonidos con alto volumen, por ejemplo, se sienta muy cerca de la televisión.
  • El niño no entiende las instrucciones verbales y no responde a los llamados por su nombre.
  • El niño se retira del contacto social y puede reaccionar agresivamente debido a la frustración sobre el mal entendimiento que puede surgir debido a la discapacidad auditiva.

Si usted piensa que su niño tiene una discapacidad auditiva contacte a un médico especialista.