Las pérdidas auditivas son un fenómeno muy común.
Aproximadamente el 10% de la población mundial tiene una audición
reducida.
Los audífonos digitales pueden ayudar a las personas con
pérdidas auditivas a oír mejor. Sin embargo, esto
no cambia el hecho de que la habilidad de comunicar sin problemas
con el resto del mundo no es igual que la de las personas con una
audición normal.
Los esfuerzos adicionales necesarios que conlleva el tener una
pérdida auditiva, en combinación con las reacciones
propias y ajenas a la pérdida auditiva, pueden ser exigentes
física y mentalmente.
Por ello, es muy normal que las pérdidas auditivas resulten
en una serie de problemas psíquicos. En algunos casos, estos
problemas pueden acabar convirtiéndose en crisis personales
de mayor o menor importancia, si no se hace nada para solucionarlos.
En nuestro diccionario podrá leer más sobre las reacciones
emocionales hacia las pérdidas auditivas y cómo enfrentarse
a estas emociones del mejor modo posible. Lea sobre los sentimientos
típicos, como por ejemplo: el aislamiento, la vergüenza,
la culpa y la depresión.
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