Pérdida de discriminación

Tener una pérdida auditiva no implica tener sólo una discapacidad para oír lo suficientemente fuerte. Algunas personas también pueden tener grandes dificultades a la hora de escuchar sólo algunas frecuencias. Esto puede resultar en una “pérdida de discriminación”. La pérdida de discriminación implica que una persona es capaz de escuchar un discurso pero no entender lo que se está diciendo.

Dificultades en la discriminación de palabras

Pérdida de discriminación significa que algunos sonidos del habla no pueden ser percibidos por el oído y el cerebro, haciendo más difícil la posibilidad de distinguir las palabras del resto de sonidos.

Reconocimiento del habla

El profesional audiólogo puede medir el reconocimiento del habla (porcentualmente) para averiguar si usted posee una pérdida de discriminación. El porcentaje de palabras que una persona es capaz de discriminar se llama “porcentaje de discriminación”. Esto representa la diferencia entre una puntuación perfecta (100 % de palabras reconocidas) y la puntuación realmente obtenida.

Inseguridad

No ser capaz de decodificar o adivinar las palabras correctas puede resultar en una inseguridad de su propia habilidad para oír. Esta inseguridad a veces resulta en un “aislamiento” de las personas con una pérdida auditiva, convirtiéndose en personas mentalmente inhabilitadas para hacer uso de su audición residual.