¿Qué es una pérdida auditiva?

Una pérdida auditiva puede ocurrir en cualquier parte del sistema auditivo. Si el problema ocurre en el oído externo o medio, se llama pérdida auditiva conductiva, en cambio, si el mismo ocurre en el oído interno o en las fibras nerviosas, se denomina pérdida auditiva sensorioneural.

Las pérdidas auditivas son mucho más complejas que la simple inhabilidad de oír lo suficientemente fuerte y afectan a personas de todas las edades.

Los problemas asociados al sistema auditivo

Las personas que sufren una pérdida auditiva pueden tener problemas de audición, de discriminación o dificultad para localizar la fuente de sonido. Estos problemas se traducen, por ejemplo, en la dificultad para discriminar una palabra de otra, aún a un volumen confortable o la posibilidad de escuchar las palabras de una oración y fallar en la comprensión del significado del mensaje.

Otros problemas del sistema auditivo incluyen:

  • La sensación de tinnitus o acúfeno, lo que implica escuchar un zumbido en forma de tono o de ruido que puede variar su intensidad, ser constante o periódico.
  • La hiperacusia. Esta ocurre cuando los sonidos cotidianos se hacen muy molestos mientras que la mayoría de las personas con audición normal los encuentran aceptables y naturales.
  • La pérdida auditiva en los niños afecta su desarrollo lingüístico y social.
  • Muchas personas se sienten avergonzadas e inútiles cuando les falla su habilidad de oír.
  • El número de jóvenes con problemas auditivos causados por el ruido, es cada vez mayor.
  • Muchas personas mayores esperan años antes de solicitar ayuda para solucionar su pérdida auditiva.
  • El uso de audífonos equivale a una mejora en la calidad de vida.
  • Más de un tercio de todas las personas mayores de 65 años tienen una pérdida auditiva.
  • Más de la mitad de las personas que tienen pérdida auditiva se encuentran en edad laboralmente activa.