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Jóvenes y adultos

Ser discapacitado auditivo siendo joven no debe impedirte vivir una vida normal. Cuanto más sepas sobre tu tipo de pérdida de audición y cómo afecta en tu vida cotidiana, más fácil te será vivir con ella.

Hay varios tipos de pérdidas auditivas pero generalmente se habla de dos tipos básicos: pérdidas auditivas conductivas y pérdidas auditivas neurosensoriales.

El factor que determinará si una pérdida auditiva es conductiva o neurosensorial es el lugar del oído en el que se ha producido la lesión. Si la causa de una pérdida auditiva se localiza en el canal auditivo o en el oído medio, la pérdida es conductiva. Si la pérdida, por lo contrario, se debe a problemas en las fibras nerviosas o en las células ciliadas de la cóclea, la pérdida auditiva es del tipo neurosensorial.

No siempre se puede determinar la causa de las pérdidas auditivas en los adultos jóvenes, por eso es importante recurrir a un médico especialista para tratar de identificar su origen y posible tratamiento médico.

Algunos tipos de pérdidas auditivas son hereditarias y pueden aparecer en la infancia, en la juventud o en la edad adulta y en ocasiones pueden empeorar con el tiempo, por lo tanto es muy importante hacer un seguimiento médico y audiológico.

Las pérdidas auditivas también se pueden adquirir por alguna de estas causas:

  • Exposición a ruido de alta intensidad durante un período largo de tiempo, por ejemplo el generado en recitales, deportes como el tiro o la caza, exposición al ruido industrial, el uso de auriculares para escuchar música a alta intensidad, etc.
  • Enfermedades tales como tumores del nervio auditivo, Otoesclerosis o Síndrome de Meniére, entre otras.
  • Accidentes que ocasionen fractura del hueso temporal.
  • Medicamentos que causan destrucción de las células del oído interno como algunos antibióticos, diuréticos o la aspirina tomada con regularidad.
  • Secuelas de infecciones auditivas en la infancia.
  • Secuelas post quirúrgicas.