Las pruebas de audición

Es posible hacer pruebas de audición a niños de cualquier edad. Según su edad, el profesional posee diferentes técnicas a su disposición. Ninguna de las pruebas produce dolor. Las pruebas de audición ayudan a evaluar el grado, tipo y configuración de la pérdida auditiva así como la condición del propio oído.

Pruebas de audición en bebés

El primer estudio auditivo al que se suele someter a los bebés es la prueba de Otoemisiones Acústicas (OAE).

Si ésta no muestra una respuesta clara sobre la audición del bebé, se hace un segundo test para confirmar o desmentir dicha respuesta. En caso de no obtener respuesta, se realizan otros estudios como Potenciales Evocados Auditivos del Tronco Cerebral (ABR), Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (ASSR) o Impedanciometría. Estos estudios no requieren la participación del evaluado por lo que se denominan Tests Objetivos de Screening Auditivo.

No se deben descartar los test subjetivos como la observación de la reacción y conducta frente a ruidos y sonidos previamente evaluados en intensidad y frecuencia o tono.

No hay ningún impedimento para reevaluar la audición desde el nacimiento y/o cualquier momento en que se produzca alguna duda.

Pruebas de audición en niños

Otros tests para niños capaces de responder a consignas simples son la audiometría por condicionamiento comportamental con tonos puros (Audiometría de tonos puros), sonidos o habla (Audiometría vocal o Logoaudiometría).