Convivir con la hipoacusia

Los padres reaccionan de diferentes maneras al enterarse que su niño tiene una pérdida auditiva. Los sentimientos generados pueden significar un reto y por ello ser difíciles de aceptar. Entre los sentimientos más habituales están el dolor o ira, la impotencia, la culpa, la vulnerabilidad, la confusión e incluso el alivio al encontrar explicación al comportamiento del niño.

Sin embargo, a medida que se van encontrando soluciones, una vez que el niño ya tiene sus audífonos y la familia tiene la orientación necesaria para ayudarle, la situación mejora mucho en beneficio de todos.